Deja el PDF lo bastante chico para mandarlo por correo o pasar el límite de carga de un sitio. Es gratis y el archivo se comprime en tu navegador, nunca en un servidor.
Suelta un PDF aquí o haz clic para elegir uno
Los escaneos y los PDF llenos de fotos son los que más se reducen
Junta archivos, quita páginas que sobran o divide un documento.
Casi todo el peso de un PDF grande son imágenes. Un contrato escaneado, una identificación fotografiada o una presentación llena de capturas pierden la mayor parte de su tamaño, porque el compresor vuelve a codificar cada imagen con menos resolución y menos calidad JPEG. Un reporte hecho de texto y gráficas vectoriales ya salió compacto de origen, así que al comprimirlo se ahorran unos cuantos puntos porcentuales y a veces nada, porque no había mucho que quitar. Los tres niveles marcan qué tan fuerte aprieta el paso de imágenes: Ligera conserva la resolución de impresión, Media apunta a leer en pantalla y Fuerte sirve para quedar debajo de un límite de carga estricto.
Las solicitudes de visa, las licitaciones y las bolsas de trabajo suelen limitar la carga a 100 KB, 200 KB o 2 MB. Aquí no hay un campo de tamaño objetivo, así que empieza en Fuerte y revisa el tamaño final antes de descargar. Si el archivo sigue pesado, el problema casi siempre es el número de páginas: un escaneo de veinte páginas no cabe en 200 KB con ningún nivel. Redúcelo con eliminar páginas de un PDF o dividir PDF y comprime lo que quede. Si lo que tienes es un montón de fotos y todavía no un PDF, achica primero las imágenes con nuestro compresor de imágenes y arma el documento después: así controlas mejor el resultado que comprimiendo el PDF ya terminado.
La mayoría de los compresores de PDF gratis suben tu documento a un servidor, lo procesan ahí y prometen borrarlo después. Aquí el archivo se lee y se reescribe dentro de la pestaña con un motor WebAssembly que se carga la primera vez que pulsas Comprimir: tarda unos segundos esa vez y nada después. Si el PDF es un contrato firmado, un estado de cuenta o el escaneo de un pasaporte, que no pase por el servidor de otra persona ya es razón suficiente. No hay límite de páginas, cuota diaria ni cuenta. El único tope es tu propio equipo: un documento muy grande puede tardar un par de minutos, y el proceso se rinde a los tres.
Suelta el archivo, elige Ligera, Media o Fuerte y haz clic en Comprimir PDF. La página muestra el tamaño anterior y el nuevo, con el porcentaje ahorrado, y de ahí descargas el archivo más chico, sin cuenta y sin subir nada.
Depende casi por completo de lo que tenga dentro. Los escaneos y los documentos con muchas fotos pierden la mayor parte de su peso porque sus imágenes se recodifican con menos resolución y calidad, mientras que un PDF de puro texto y dibujos vectoriales ya es compacto y ahorra poco.
Sí. El compresor reescribe el archivo por dentro en lugar de convertir cada página en una imagen, así que el texto sigue siendo seleccionable y se puede buscar, y los enlaces siguen funcionando. Si ese motor no logra cargar, un plan de respaldo rasteriza las páginas y entonces la capa de texto se pierde.
Puedes intentarlo, pero no hay una casilla de tamaño objetivo, así que apuntas a mano. Usa el nivel Fuerte y, si el archivo sigue por encima del límite, quita las páginas que no necesitas o divide el documento y vuelve a comprimir, porque el número de páginas suele ser el culpable.
La herramienta nunca te devuelve un archivo más grande que el que le diste, y un PDF de solo texto o ya optimizado a menudo no gana nada con Ligera o Media, así que sube un nivel. Si con Fuerte tampoco gana nada, al documento ya no le queda margen.
No. La compresión corre en un proceso WebAssembly dentro de la pestaña del navegador y el documento se queda en tu dispositivo. La primera vez que pulses Comprimir, espera unos segundos mientras carga ese motor.